La manera en la que movemos nuestros cuerpos al ritmo
de la música siempre ha tenido el potencial de desafiar a las convenciones del
momento.
Explora bailes que rebasaron los límites del pudor y
escandalizaron a la sociedad.
Antes de 1556
Danzar por placer en Europa y América ha tenido una
larga historia de incomprensión y reprobación, que ocasionalmente llevó a la
prohibición del baile, por ser considerado moralmente perjudicial.
Image copyright
En el período medieval, las danzas enrondas eran
comunes y aquellas con parejas se fueron volviendo más populares con el tiempo.
Factores como la guerra, la esclavitud, la migración por razones políticas y
económicas hicieron que las danzas se dispersaran por el globo. Al mezclarse
con nuevas influencias, emergieron danzas sociales que retaron y transformaron
las convenciones sociales de género, raza y clase.
1556: La volta
Las cortes reales de Francia e Inglaterra, con su
rígido decoro, se escandalizaron con una danza que requería del contacto
cercano de los cuerpos de ambos sexos.
La volta –italiano para "la vuelta"- era muy
diferente a las lentas rutinas que se acostumbraba bailar en la corte.
En la danza, el hombre empujaba a la mujer hacia
adelante con su muslo, una mano le agarraba la cintura y la otra iba debajo de
su corset mientras ella brincaba.
Los oponentes pensaban que esta danza rápida y
energética era poco modesta e incluso peligrosa para las mujeres.
1698: La danza del cojín
La danza no sólo era criticada en la alta sociedad.
Hombres y mujeres del común también fueron atacados en el siglo XVII.
Durante la danza del cojín, los hombres y mujeres
podían seleccionar y besar a sus parejas en la pista de baile. En una época en
la que rara vez tenían la oportunidad de mezclarse, tal intimidad física atrajo
la atención de los puritanos.
Ese movimiento buscaba no sólo borrar de la Iglesia
anglicana los que consideraba como rastros de la influencia del catolicismo
romano, sino también mejorar la conducta moral de la gente en el país.
Un notable crítico puritano condenó "el baile
indecente y lascivo" como el camino al infierno.
1816: Vals
El baile retornó en su mayor parte a las posiciones de
uno al lado del otro en el siglo XVIII. Pero al principio del siglo XIX, una
nueva danza escandalizó a Reino Unido: el vals.
También lo era la rápida y revoltosa naturaleza de la
danza cuyos orígenes eran austríacos, y que eventualmente se convirtió en
sinónimo de Viena y la música de Strauss.
Al final, hasta la públicamente recatada reina
Victoria bailó el vals.
1868: el cancán
A finales de la década de 1820, un grupo de parisinos
de clase baja estaba bailando una cuadrilla. Al improvisar, levantaron las
piernas… así nació el cancán.
El baile fue adoptado por los teatros de música y
practicado sólo por mujeres, que exponían su ropa interior y sus piernas.
Cuando la danza fue introducida a la audiencia
londinense por la bailarina parisina Finette en 1868, algunos diarios
reflejaron la alarma que causó.
1913: Tango
En la época eduardiana, las convenciones sociales,
como el uso de chaperones, se relajaron un poco.
El tango puso a prueba esa nueva actitud.
El tango llegó a Reino Unido vía Francia más o menos
en 1913.
Sus raíces en los puertos de Buenos Aires, las
sensacionalistas descripciones en la prensa -que la pintaban como una danza de
vaqueros, proxenetas y prostitutas-, así como la música latina, intrigaron y
atrajeron a muchos.
Comparado con el vals, el tango ofrecía un abrazo más
apretado, así como el potencial para la improvisación individual.
1925: Charlestón
El charlestón se desarrolló a partir de la música y
las danzas de los descendientes de esclavos cerca de Charlestón, Carolina del
Sur.
Que los bailes cruzaran la división cultural –de la
cultura afroamericana a la blanca estadounidense- pasó a ser algo normal en la
danza popular por los siguientes 100 años.
Después de la Primera Guerra Mundial, las mujeres
tenían la ambición de ganar su propio dinero y expresarse creativamente. Se
vestían a la moda y bailaban charlestón.
Pero los movimientos de las piernas, la sacudida de
los brazos y el meneo de las caderas era considerado inmoral y provocativo.
1934: Jitterbug
Primero se hizo popular en EE.UU. en los años 30 y
luego los soldados estadounidenses la exportaron durante la Segunda Guerra
Mundial.
El jitterbug, como el charlestón, se basaba en una
danza afroamericana: el lindy-hop.
Image
Nuevamente, se expresó la preocupación por el
bienestar tanto físico como moral de quienes lo bailaban.
Bailando al ritmo de la música swing, las parejas
hacían pasos y piruetas enérgicas e improvisadas que incluían hombres
levantando a mujeres… lo que podía llevar a que se les viera su ropa interior.
El bailarín inglés Alex Moore calificó a la danza de
"desagradable y denigrante". Pero una versión menos ofensiva de este
mismo baile –llamada jive- fue aceptada en el repertorio de los salones de
baile.
1960: Twist
El twist despegó tras una actuación de cantante Chubby
Checker en el programa de televisión estadounidense American Brandstand en
1960, y rápidamente se convirtió en un fenómeno global.
Image
Inicialmente se le consideró vulgar y obsceno por
razones similares a las del charlestón: la danza se podía bailar sin pareja y
tenía sus raíces en el estilo afroamericano de rotación de caderas.
Como con el charlestón, se habló de riesgos a la
salud. Un ortopedista reportó un aumento en lesiones de rodilla y la Sociedad
de quiroprácticos de Nueva Jersey dijo que podía causar "tensión en las
áreas lumbares y sacroiliacas".
1989: Lambada
La lambada fue una danza sensual que salió un verano
de Brasil y se tomó a Europa.
Así como el tango había escandalizado al acercar a las
parejas más que el vals, la lambada los acercó aún más, con las caderas
presionadas mientras giraban.
Supuestamente, el presidente brasileño Getulio Varga
prohibió la danza cuando emergió en los años 30 pues le horrorizó su
"inmoralidad".
Ya era muy conocida en Sudamérica, pero un grupo
francés la popularizó al lanzar el gran éxito de ventas "Lambada" en
1989.
2013: Twerking
Su origen está en movimientos de danzas de África
occidental y se cree que llegó a EE.UU. por los salones de danza jamaiquinos.
Se bailaba más que todo en la comunidad afroamericana,
pero la actuación de la ex estrella de Disney Miley Cyrus en las premios de
música de MTV Video en 2013 la trajo a primer plano.
Causó un estallido en los medios sociales.
Su acto dividió la opinión e hizo que se cuestionaran
asuntos como la explotación sexual, la apropiación cultural de parte de
artistas blancos, así como la libertad artística y feminismo, puedes ver el video a continuacion.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario